Las dos cirugías parten de una manga gástrica: se retira entre el 75 y el 80 % del estómago para dejar un tubo estrecho que restringe la cantidad de comida. Y las dos usan una sola anastomosis —una sola conexión nueva en el intestino—, frente a las dos del bypass tradicional (Roux-en-Y). Hasta ahí, se parecen.
La diferencia está en qué hace esa anastomosis: en el SADI-S puentea un tramo largo de intestino y la absorción se modifica hacia el íleon; en el SASI la comida tiene dos salidas —una parte se adelanta al íleon y dispara hormonas, la otra conserva su paso normal—, y por eso se clasifica como una bipartición intestinal. Eso cambia la potencia, las vitaminas que vas a necesitar y los años de evidencia que respaldan a cada una.