El balón gástrico ocupa un espacio dentro de tu estómago. Al reducir el volumen disponible, comes porciones más pequeñas, sientes saciedad antes y esa señal te ayuda a sostener un plan de alimentación con menos hambre. No corta ni modifica tu anatomía: es un dispositivo que está ahí un tiempo y luego sale.
Cómo se coloca. Depende del tipo. Los balones endoscópicos (como el Spatz3) se colocan con una endoscopía y sedación: entra desnudo por la boca y, ya dentro del estómago, se llena con líquido o aire. Es un procedimiento ambulatorio, sin cortes. El balón Allurion es distinto: se traga como una cápsula conectada a un tubito delgado, sin endoscopía ni anestesia. Una vez en el estómago, se llena de líquido y se retira el tubito.
Cómo se retira. Los balones endoscópicos se sacan con otra endoscopía cuando termina su tiempo. El Allurion no se retira con endoscopía: alrededor de los 4 meses, una válvula se abre sola, el balón se vacía y se elimina de forma natural por el tubo digestivo. Por eso muchos pacientes lo eligen: no necesita un segundo procedimiento para salir.